Reavivamiento es un ministerio patrocinado y dirigido por miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, denominación que por años ha sido llamada "El pueblo de la Biblia" por la contundencia y claridad de su exposición de las Escrituras.
La palabra "adventista" deriva de "advenimiento" (2 Pedro 3.4) que según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa "Venida o llegada, especialmente si es esperada y solemne". Jesucristo prometió: "Vendré otra vez" (Juan 14:3) y como iglesia queremos que el mundo entienda que pronto, muy probablemente en nuestra generación, el Señor cumplirá finalmente su promesa.
La frase "del séptimo día" hace alusión al cuarto de los Diez Mandamientos el cual enseña a guardar el séptimo día, el sábado, como día de reposo en honor a nuestro Dios y Salvador (Éxodo 20:8-11). La Biblia demuestra que los primeros cristianos, incluyendo al apóstol Pedro y la virgen María, observaron el sábado conforme al mandamiento. Nuestro mensaje busca restaurar la observancia bíblica de la ley de Dios que según los historiadores, fue alterada en el siglo IV por un Concilio liderado por el emperador romano Constantino.
Otras verdades distintivas pueden inferirse del logo oficial de nuestra iglesia:

"Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre" (Apocalipsis 14:14). Éste es el contexto del mensaje de los tres ángeles referidos en nuestro logo. Representan tres importantes mensajes que han de ser dados a conocer a todo el mundo justo antes de la venida de Cristo (vs. 14). El primer ángel anuncia "¡Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado!" (vs. 7). Note que no dice que el juicio llegará en el futuro sino que "ha llegado". Los adventistas creemos que este juicio comenzó el 22 de octubre de 1844, según las profecías bíblicas. El mismo ángel continúa diciendo: "¡Adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas!" (vs. 7). Esta es una referencia clara al cuarto mandamiento que enseña a adorar a Dios en ese día "porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó" (Éxodo 20:11). El segundo ángel anuncia "¡Ha caído, ha caído Babilonia!" (vs. 8) mensaje que invita a todos los sinceros hijos de Dios dispersos en todas las denominaciones religiosas a salir de ellas (Ap. 18:1-4) y unirse al pueblo que guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús (vs. 12). El tercer ángel advierte: "Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios" (vs. 9). En contraposición con la adoración a Dios en su santo día (vs. 7) en estos días finales se impondrá obligatoriamente otro día de adoración, lo cual desencadenará una gran controversia que dividirá definitivamente al mundo en dos bandos concluyendo finalmente con la batalla de Armagedón y el regreso glorioso de nuestro Señor Jesucristo. Estos tres mensajes hacen parte del verdadero "Evangelio eterno" (vs. 6) y Dios desea hacerle a usted partícipe de su proclamación.
Como lo sugiere la llama encendida del logo, la Iglesia Adventista del Séptimo Día no carece de ninguno de los dones del Espíritu Santo, por lo cual creemos que el genuino don de profecía se ha manifestado entre nosotros. Apocalipsis afirma que el pueblo que habría de anunciar el último gran mensaje al mundo, tendría también el "Testimonio de Jesucristo" (12:17) el cual, según el mismo libro inspirado "es el espíritu de la profecía" (19:10). Este don fue manifestado en la década de 1840 a través de William Foy, Hazen Foss, Hiram Edson y la joven Elena Gould Harmon quien al tomar el apellido de su esposo llegó a llamarse Elena G. de White. Mediante su ministerio fueron expuestos y corregidos una gran cantidad de errores doctrinales que se habían introducido imperceptiblemente en el cristianismo a través de los siglos. Ella escribió: "Esta es mi obra: Explicar las Escrituras a otros como Dios me las ha explicado a mí." (3JT 240). ¡Cuán maravillosas verdades han sido redescubiertas en la Biblia desde entonces! En Reavivamiento usted encontrará algunos de sus escritos y también muchos estudios claros y convincentes que le permitirán entender mejor las hermosas y solemnes enseñanzas de la Palabra de Dios.